Términos de uso del sistema
1. Objeto
Estos términos regulan el uso del sistema informático de gestión de consultorio médico desarrollado por Cyberia (en adelante, «el sistema») por parte de Consultorio Dr. Rangel (en adelante, «el consultorio») y de las personas a las que este otorgue credenciales de acceso.
El uso del sistema implica la aceptación de estos términos. Quien no los acepte no debe utilizarlo.
2. Qué es el sistema y qué no es
El sistema es una herramienta de registro y organización: guarda historias clínicas, ordena la sala de espera, emite facturas y produce estadísticas de lo que el propio consultorio registró.
Y con la misma claridad, lo que no es:
- No practica la medicina. No diagnostica, no indica tratamientos, no interpreta estudios y no sustituye el criterio del profesional.
- No valida el contenido clínico. Si el sistema muestra un valor de laboratorio fuera de rango, es una ayuda visual para releer lo tecleado, no un dictamen.
- No es un dispositivo médico ni ha sido certificado como tal.
- No sustituye el respaldo documental que la normativa sanitaria o tributaria exija conservar por otros medios.
3. Responsabilidad del acto médico
Conforme a la Ley de Ejercicio de la Medicina y al Código de Deontología Médica, la responsabilidad por el diagnóstico, la indicación terapéutica y cualquier otra decisión clínica corresponde exclusiva e indelegablemente al profesional de la medicina que atiende al paciente.
Esto no cambia por el hecho de que la anotación se haya hecho en este sistema y no en papel. El desarrollador no interviene en el acto médico, no lo supervisa y no puede responder por él.
4. Responsabilidad sobre los datos
El consultorio es el responsable de los datos que registra. En particular, le corresponde:
- Informar a pacientes y personal sobre el tratamiento de sus datos, conforme a la política de privacidad.
- Registrar únicamente datos lícitos, exactos y necesarios para la atención.
- Atender las solicitudes de habeas data que reciba (artículo 28 constitucional).
- Otorgar y revocar credenciales de acceso, y mantener el principio de que cada persona use la suya.
- Mantener respaldos periódicos de la base de datos y verificar que se pueden restaurar.
- Custodiar los equipos desde los que se accede al sistema.
El desarrollador no accede a los datos clínicos en la operación normal del sistema, y cuando requiere acceso para resolver una falla lo hace previa autorización del consultorio y limitado a lo necesario.
5. Credenciales y uso indebido
Cada persona con acceso responde por lo que se haga con su credencial. Compartir usuario y contraseña está prohibido: anula el registro de auditoría, que es lo único que permite determinar quién hizo qué.
El acceso a datos que no correspondan a las funciones del usuario, su copia o su divulgación pueden constituir delito conforme a los artículos 6, 20 y 22 de la Ley Especial contra los Delitos Informáticos, con independencia de las responsabilidades laborales y civiles que procedan.
6. Registro de auditoría
El sistema registra automáticamente los accesos y las acciones relevantes, clasificados por nivel de gravedad. Este registro:
- No puede editarse ni borrarse desde la aplicación, por ninguno de los roles.
- Constituye el medio de prueba interno del consultorio sobre el uso del sistema, con el valor que la Ley sobre Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas reconoce al documento electrónico.
- Debe ser conocido por el personal antes de recibir sus credenciales.
7. Disponibilidad
El sistema se entrega tal como está descrito. No se garantiza funcionamiento ininterrumpido ni ausencia total de fallas, y hay causas de indisponibilidad que están fuera del alcance del desarrollador: cortes eléctricos, fallas de la conexión a internet, caídas del proveedor de alojamiento, y la indisponibilidad de servicios de terceros de los que el sistema toma datos — como la tasa de cambio publicada por el Banco Central de Venezuela o el servidor de correo.
El sistema está diseñado para seguir operando cuando esos terceros fallan: si no hay tasa del día, se factura con la última conocida; si el correo no sale, la consulta se registra igual.
8. Límite de responsabilidad
Dentro de lo permitido por la legislación venezolana, la responsabilidad del desarrollador frente al consultorio se limita a corregir los defectos del programa que le sean reportados y que sean atribuibles al propio programa.
El desarrollador no responde por:
- Decisiones clínicas, ni por sus consecuencias.
- Datos incorrectos, incompletos o falsos introducidos por los usuarios.
- Pérdida de información derivada de la falta de respaldos, del borrado por parte de un usuario autorizado o de fallas del equipo o del servicio de alojamiento del consultorio.
- Accesos indebidos originados en credenciales compartidas, contraseñas débiles o equipos comprometidos del consultorio.
- Incumplimientos del consultorio en materia sanitaria, tributaria o laboral.
- El lucro cesante o los daños indirectos derivados de una interrupción del servicio.
Nada en esta cláusula excluye la responsabilidad que la ley declare inexcluible, ni la derivada de dolo.
9. Propiedad intelectual
El código fuente, el diseño y la documentación del sistema son propiedad de Cyberia y están protegidos por la Ley sobre el Derecho de Autor. El consultorio recibe una licencia de uso, no una cesión de propiedad, y no puede revenderlo, sublicenciarlo, ni derivar de él un producto para terceros sin autorización escrita.
Los datos son del consultorio, no del desarrollador. Al terminar la relación, el consultorio tiene derecho a obtener una copia íntegra de su base de datos en un formato utilizable.
10. Vigencia y terminación
La licencia de uso está vinculada a la suscripción contratada. Su suspensión por falta de pago no autoriza al desarrollador a destruir los datos del consultorio, que conservan su titularidad y deben poder recuperarse conforme al punto anterior.
11. Ley aplicable y jurisdicción
Estos términos se rigen por las leyes de la República Bolivariana de Venezuela. Para cualquier controversia, las partes se someten a los tribunales competentes de la jurisdicción del domicilio del consultorio, sin perjuicio de intentar previamente una solución amistosa.
Ver también la política de privacidad y datos de salud.